
Abuela
Y quizás hoy estés a años luz de mi, y ya no escuches mis palabras de ultimo suspiro, ni siquiera veas mis gritos desgarradores y mis lagrimas tantas. Quizás hoy ya no sigas mis pasos, ni esperes mis visitas. Ni siquiera se si hoy, todavía, te acordas de mi. Y aunque me duela no tengo el lujo de una certeza al preguntarme si me escuchas en las noches, si sientes el dolor que siento, o si notas la falta que me haces. Te fuiste un 10 de agosto, me dejaste la pena mas grande con la que ahora creo, voy a tener que convivir el resto de mi vida. Desordenaste mis planes, rearmaste mi futuro y quizás hoy no sepas que a la noche entre lagrimas, suplicios, gritos ahogados pido a Dios que te devuelva a mi lado. Es que sabes que ante el gran miedo que me da tu ausencia corro desesperado hasta tu casa a ver si te encuentro retando a mi abuelo? Y al llegar y ver que en verdad nada de esto es un sueño, me muerdo y aguanto para contener las lagrimas porque se que dañaría a alguien con ellas. Es que a veces notas que ante tu ausencia se han perdido mis fuerzas y mis ganas? Que a pesar, que desde aquel momento en que te alejaron de mi lado, busco alguna razón que me mantenga lejos tuyos, no encuentro ninguna que logre convencerme por completo? Sabes? A veces dormido confundo a mi almohada contigo, y me despierto abrazado a ella, sosteniéndola fuerte para qe nada ni nadie pueda alejarla de mi lado, pero quizás ese fue mi error, quizás no te aferré con todas las fuerzas y te deje descuidada para que te arrebataran de mi lado. Hoy me arrepiento abuela, y espero que cuando te asomes veas las lagrimas que escondo atrás de los ojos, veas mis manos llenas de bronca e impotencia y veas que estoy perdido, destruido, sin fuerzas. Veas que mi mayor deseo es que vuelvas, que me abraces y que juntos veamos la vida pasar. Porque sabes abuela? Creo que si hay una razón por la que abro los ojos todas las mañanas y dejo que mi vida sigua es gracias a la idea de que en algún momento voy a tenerte al lado mío, y ese momento va a ser eterno, y hoy me aferro con todas las pocas fuerzas que me quedan a eso, y es eso lo que me hace seguir. Voy a cerrar los ojos abuela, y voy a esperar como todas las noches, que al despertar sea tu mano la que me sostenga para afrontar un día mas. Y espero que este viaje, no sea muy largo, y que el lugar que has elegido sea hermoso, pero acordate, abuela, que te estoy esperando, y que deseo con ansias tu regreso. No te imaginas la falta que me haces, y lo vacía que tengo el alma sin vos. Te extraño.
Nicolás.


