martes, 14 de abril de 2009

Valer la pena


Muchas veces escuché la frase "esa persona vale la pena".
¿Vale realmente la pena?
Tomamos esta expresión como una frase hecha sin detenernos
a pensar en qué significa su contenido.
Me gustaría analizar un poco qué estamos diciendo al decir
"vale la pena".
Valer: tener algo a determinado precio.
Pena: tristeza, aflicción, dolor.

Si al decir "vale la pena" nos referimos a una nueva casa,
seguramente estamos queriendo decir que si bien el precio de
venta es algo elevado y hay algunos arreglos para hacerle antes
de mudarse, el inmueble tiene las comodidades buscadas y está
bien ubicado. Por lo tanto vale "la pena" que nos provocan el
precio y los arreglos por hacer.
Si nos referimos a una persona, la situación puede cambiar
radicalmente.
¿De qué pena hablamos?
Si nos referimos a la "pena" que nos provoca algo externo,
como por ejemplo el largo viaje que tenemos que realizar para
verla, es una cosa.
Pero si hablamos de la pena (tristeza, aflicción, dolor) que esa
persona nos causa con su forma de ser, es otra.
¿Esa persona vale realmente que tengamos que soportar la pena que
nos causa?
¿Nos conviene en algún aspecto estar al lado de una persona
que nos causa dolor, tristeza, pena, o que sabemos con certeza
que nos lo va a causar en el futuro?
No me refiero al dolor que sentimos a raíz de un abandono. Me
refiero al dolor que nos provocan el maltrato, las infidelidades,
las mentiras, el egoísmo.
Les aseguro que ninguna persona lo vale.